En la última década, en nuestro país, han habido hitos importantes que han sido gravitantes en el acontecer del rescate y salvataje en Chile. Es por eso que se debe pensar siempre en un plan de rescate que sea eficaz en estos escenarios. Para esto, se necesita una formación y entrenamiento efectivo y para lograr este objetivo, el entrenamiento  debe ser realista. 

Atrás quedaron los días de dejar un letrero de “este auto está en llamas” y esperar que los socorristas actúen de cierta manera. No es realista y no es probable que dé ningún tipo de respuesta realista. Por tanto, en una auténtica emergencia, ¿cómo podemos esperar que estos mismos profesionales se comporten de forma positiva, con confianza y habilidad?

Del mismo modo, ¿cómo podemos esperar que un paramédico realice un manejo de las vías respiratorias que salva vidas si están bajo la presión de diferentes factores ambientales que nunca han experimentado? Una cosa es aprender a canular a un paciente en un aula y otra muy distinta es poner a ese paramédico debajo de un edificio parcialmente derrumbado en un simulacro.

REALISMO: ABORDAR TODOS LOS DATOS DEMOGRÁFICOS

La llegada de maniquíes de alta fidelidad significó que no solo los estudiantes de atención médica esperan cada vez más maniquíes cada vez más sofisticados y que cubran todos los datos necesarios para mejorar la experiencia de aprendizaje. Es importante que la formación en todos los sectores considere que las personas vienen en todas las formas y tamaños, y el equipo debe reflejar esto para que los alumnos estén bien preparados para hacer frente a todas las eventualidades.

Claramente, el futuro de la capacitación es un panorama en evolución, con más realismo, tecnología y prioridades clave de responsabilidad para todos. Es por eso que en InnovaPreven contamos con el respaldo internacional de Ruth Lee, empresa que cuenta con la experiencia y tecnología para aportar al crecimiento de esta área.

EL FUTURO DEL ENTRENAMIENTO DE RESCATE